En esta entrada hablaremos del libro El Marciano por Andy Weir, una novela de ciencia ficción donde Mark Watney es dejado a su suerte, para sobrevivir a Marte. Este libro, asignado para la materia de Desarrollo de Aplicaciones Web, me pareció muy interesante y entretenido, por la serie de conflictos que Mark enfrenta, muchas de las veces pensé que Mark no podría lograrlo pero realmente fue inesperado como salía de cada una de ellas. Más que contarles de que trata el libro, les hablaré porque me gustó el libro y si lo recomiendo o no, porque cada quien tiene su opinión y en la mía es un libro que si te gusta la ciencia ficción, la acción con un poco de reto intelectual, es altamente recomendable, porque siempre que Mark estaba a punto de morir te hacía pensar como podrías salir de esa situación en su lugar. Y al final, como reflexión me dejó que muchas veces no valoramos los que tenemos y dejamos que la cotidianidad nos consuma, sin buscar nuevas aventuras, sin aprender nuevas cosas. Lo que paso con Mark, fue que a la mala tuvo que aprender a acostumbrarse a comer papas porque no había otra cosa debido a la condiciones del planeta, como medio de entretenimiento la música disco de una de sus compañeras, sus raciones era muy limitadas; y sobretodo aplicó todo el conocimiento que poseía para poder sobrevivir. Esto último causo más impacto en mí, porque recordé cuando decimos de broma el "Otro día sin usar el trinomio cuadrado perfecto" o cosas parecidas, además de temas de matemáticas, muchas veces no sabemos como usar taladro o aparatos por el estilo. Realmente el libro me hizo pensar que tan importante es saber un poco de todo, por más inutil que parezca, nunca sabremos cuando será lo contrario. Nunca dejar de aprender
Por otro lado, sin contar el final, hasta el final habla de que el humano tiene un instinto básico de ayudarnos mutuamente, aunque no lo parezca, lo que a mi parecer fue más algo que es muy raro encontrar en la gente hoy en día. Me recordó a un experimento social, que ayude a unos compañeros, donde me pusieron en una silla de ruedas para que deambulara por borregos; en primera nunca había usado una, pero sabía el esfuerzo que se necesita en los brazos para poder desplazarte. Para no hacer el cuento largo, deambule por borregos hasta que llegue a una parte donde no podía subir, tuve que esperar como 10 minutos para que alguien llegará a ayudarme, me enteré que unos solo me vieron y solo dijeron "Oye ella no es amiga de tal persona...", en lugar de ayudarme. A lo que voy, es que es algo que se inculca desde casa y que al parecer las generaciones van perdiendo este instinto básico que el libro comenta, es un tema muy subjetivo, en base a las experiencias de cada uno, pero no niego que exista gente que ayude. Y por último, el libro y la película no pasan la mismas cosas, por si se lo preguntaban.
